CRONICAS
DE UN PEREGRINO: G2 A-080712.
CAMINANDO HACIA SANTIAGO. LEGANES-SANTIAGO:
2ª Etapa:
Plaza de Castilla - Tres Cantos 27 Kilómetros ) .
Salida 8,08 H- Llegada 15,15.
A
las 8,08 horas salgo de casa, en el portal me encuentro a Mercedes, tiene cara de
cansada, ha estado trabajando en el Hospital Severeo Ochoa en turno de noche,
no damos un beso y continúo hacia la estación del tren.
Salida
en tren de la Estación
de Tren de Laganés con dirección a la Estación
de Chamartin a las 8,16 horas.
En
el tren se observan varios chavales que viene de retirada de la movida de la
noche, tal vez de la (Cubierta de Leganés),
me siento junto a uno de ellos, tiene que dejar un asiento libre, pues
ocupaba tres, por la forma en que me
cedió uno de los asientos de tres que ocupaba, pareció no agradarle mucho.
Frente
a él otro de la misma calaña, también ocupaba varios asientos. Ambos sentados
frente a frente, perpendiculares a sus asientos, y con los pies posados en el
siguiente, y todos los que íbamos en el tren sin rechistar por si acaso.
Hablaban entre ellos, uno de ellos dijo “colega el de las zapatillas me dio
cinco cigarros, uno de ellos me lo fume con el y con el otro me hice un porro”.
Se bajaron en la estación de Zarzaquemada, y al bajarse uno de ellos dijo,
“perro flauta”, tal vez se estuviera refiriéndole a mi, pues se percataron de
mi macuto, mis zapatillas y mi indumentaria de caminante, no se, pero tal vez
todavía no habían digerido bien el
colocón nocturno, y me confundieran con algún mendigo.
A
las 8,52 horas llego a la estación de Chamartín, mañana agradable, me dirijo
andando hacía la calle Agustín de Foxá, con dirección a Plaza de Castilla, unos
metros antes de llegar a la
Plaza de Castilla,
coincido con una señora por el acento parecía argentina, y le pido que me haga una foto, a lo que
accedió de forma my amable, (foto 1); está usted haciendo el camino preguntó,
aún no le había contestado y dijo: yo he leído el libro de Pablo Caruelo
titulado “El Peregrino”, gracias señora dije yo, y continué el Camino.
A
las 9,13 horas, llego al Paseo de la Castellana
nº 197, lugar donde terminé el camino la
etapa anterior. Aquí se encuentra pintada sobre una farola la primera flecha
del camino
(Madrid-Santiago),
(Foto 2).
| Foto 1 |
| Foto 2 |
Continuo
Castellana arriba, en el sentido que van ascendiendo los números, pronto diviso
las cuatro torres del Paseo de la Castellana
(Torre Caja Madrid 250
metros de altura;
Torre Sacyr Vallehermoso con 236 metros altura; Torre de Cristal con 249 altura,
y por último la Torre
Espacio con 230 metros de altura. Estas torres son auténticos rascacielos, su
altura impresionan, proyectan el Madrid moderno del siglo XXI, (Fotos 3-4).
| Foto 3 |
| Foto 4 |
Pronto
llego al Hospital la Paz , aquí la flecha amarilla que indica el camino
hace un giro inesperado, según mis informaciones tendría que haber seguido
Paseo de la Castellana
arriba hasta llegar al Pueblo de Fuencarral, pero no es así, la fecha pintada
junto a una farola, se tuerce como una
serpiente, y me indica que tengo que hacer un giro de 90 grados hacía el oeste, bordeando el Hospital la Paz , por su parte
izquierda, (Foto 5-6).
| Foto 5 |
| Foto 6 |
A
las 9,45 horas, después de haber pasado
el complejo hospitalario la Paz ,
cruzo la carretera Madrid-Colmenar Viejo,
y cojo por la calle San Modesto, paralela a dicha carretera dirección
Colmenar Viejo.
A
las 10 horas llego al Hospital Ramón y Cajal, entro a recepción y le explico a
una señorita que me atiende que soy un
peregrino que estoy haciendo el Camino de Santiago, que si me puede sellar la
credencial de peregrino, pero no acepta, y me dice un tanto enfadada: “Caballero esto es un hospital, anda que
Madrid no es grande para que venga usted aquí a sellar la credencial”. Le
expliqué el sentido del camino, pero me dio la impresión que no lo entendió, le
dije gracias señora, y continúe el camino, (Fotos 7-8).
| Foto 7 |
| Foto 8 |
A
las 10,10 horas cruzo la
Avenida del Cardenal Herrara Oria, también conocida
popularmente como la carretera de la playa,
por ser el camino que la década de los sesenta, utilizaban los madrileños,
para llegar a las piscinas de las hermandades del trabajo situadas junto a la
carretera del Pardo, conocidas también como el charco del obrero.
Prosigo
mi camino y entro en un barrio desconocido a para mi, da la impresión de que se trata de una urbanización de las que surgieron en pleno éxodo emigratorio del mundo rural a la ciudad, en la España de la década de los sesenta , observó dos mujeres, pasadas
ya de los sesenta, una tendiendo ropa y
otra barriendo la puerta, se saludan entre ellas y su acento andaluz les
delata; pregunto a un señor que está
lavando su coche por el nombre del barro, parece no gustarle, dado que tomé
alguna fotografías me debió confundir con un periodista, al decirle que estoy haciendo el Camino de Santiago, cambio su actitud hostil, y me dice, que
el citado barrio es “El Poblado
Dirigido de Fuencarral. Enseguida me vino a mente, pues en mi época de
patrullero del 091, escuche varias veces
por la emisora policial como el operador de servicio enviaba indicativos
policiales, a incidentes e intervenciones policiales al citado barrio, (Fotos 9-10).
| Fotos 9 |
| Foto 10 |
Sigo
mi camino haciéndome algunas reflexiones acerca del Poblado Dirigido de
Fuencarral, y de como seria la forma de vida de sus primeros pobladores,
aquellos miles de emigrantes procedentes de la España rural que de la
noche a la mañana les cambió su forma de vida, tal vez el problema de estos
barrios tan homogéneos haya sido su no integración total en el Madrid que les
acogió, (Fotos 11-12).
| Foto 11 |
| Foto 12 |
Meditando
sobre esta cuestión, de repente me di
cuenta, que son ya las 10,35 horas, y
que llego de nuevo a la carretera Madrid-Colmenar Viejo, me he
despistados sobre la flecha que indica el camino, y no se si tengo que cruzar
la carretera seguir paralelo a la misma; observo una gasolinera y procedo a
preguntar acerca de la dirección del camino,
uno de los empleados me comenta que pase dentro y pregunte al encargado un
tal Javier, que vive en el pueblo de
Fuencarral, y que conoce bien el camino.
No
fue difícil contactar con Javier, enseguida me di cuenta que era una
persona experimentada en temas del camino, me indica: que faltan 17 kilómetros para llegar a Tres Cantos, y que a un kilómetro
se encuentra la ermita de Valverde, y que allí suelen parar los peregrinos, y
me ofrece una botella de agua, le comento que si me puede sellar la credencial
del peregrino, le falta tiempo, donde quiere que le ponga el sello, ante esta
amabilidad, pensé para mí, vaya diferencia de trato, con el que recibí en el
Hospital Ramón y Cajal.
A
las 10,50 horas cruzo la carretera de Colmenar Viejo, y entro en el barrio de
Monte Carmelo, llego a las calle de Monasterio de Suso y Yuso, y Carrión de los
Condes, se trata de un barrio recién construido y con buena ubicación, situado
al noroeste Madrid, que diferencia con el poblado dirigido de Fuencarral, pensé,
(Fotos 13-14)
| Foto 13 |
| Foto 14 |
Sobre
las 11,00 horas llego a la
Parroquia del Divino Pastor, situada en la avenida de
Saturnino Valverde Nº 37, en pleno barrio de Monte Carmelo, allí contacto con
Francisco, le pido que me selle la credencial, yo soy un feligrés me dijo, el cura
está de vacaciones, me selló la credencial, y me comenta que es de Palencia, de
un pueblo cerca de Ampudias, menuda gente los de Ampudias, comentó. Pues les
robaron la Virgen
los del pueblo al lado y fueron a por ella con cinco bueyes, pero reventaron
los bueyes y no lograron traerse la
Virgen , imagínese usted qué tipo de gente, para que ni la
Virgén quisiera volver.
Continúo
el camino, son ya 11,25 horas, y el sol
empieza a calentar, cruzo el carril bici de Madrid (denominado el anillo verde).
Me encuentro con un Señor en compañía de una niña, iban paseando un perro, me
dio la impresión que eran padre e hija, el señor me preguntó que cuando
había empezado el camino, le dije que lo estaba haciendo por etapas según me
iba coincidiendo mi tiempo libre con los quehaceres cotidianos, se mostró muy
amable, me explico por donde iba el camino, se le notaba identificado con el
camino, le pedí que me hiciese dos fotos y acepto de buen grado, buen camino me
dijo, gracias contesté y continúe sin mas, Fotos, (Fotos 15-16).
| Foto 15 |
| Foto 16 |
Sigo
el camino y cruzo la M-40 ,
por un túnel, y comienza un camino de tierra, pienso para mi esto si es un
camino de los de verdad, como los caminos hachaceros, que yo recuerdo de mi infancia, que maravilla, pensé,
esto me sube la moral. De repente me doy
cuenta que ya son las 11,40 horas, ya me apetece parar, que sólo
está el camino dije para mí sin mediar palabra. La naturaleza se exhibía en
todo su esplendor, observo la flecha amarilla del camino sobre un árbol, esto me tranquiliza pues voy por la buena
dirección; iba yo abstraigo en tantos pensares y recuerdos, cuando de pronto me
sorprende el reclamo de una perdiz, que maravillosa es la naturaleza volví a pensar de nuevo, (Fotos 17-18)
| Foto 17 |
| Foto 18 |
A
los lejos diviso un árbol junto al
camino, parece tener buena sombra, ese es sitio adecuado para parar y reponer fuerzas, pensé. En unos
diez minutos estoy junto al árbol que se
divisaba en la lejanía, se trata de una higuera, la sombra es envidiable, este
es el sitio pensé, pues hace un sol de
justicia. Me siento en el suelo, me quito la gorra, y se me escapa un suspiro,
mira hacia el oriente u observo el Sol que ya empieza a remontar, también se
observa al fondo Madrid, y las cuatro torres de la castellana; pensé sin decir
nada, Madrid es mucho Madrid. Saqué de mi morral, unos, frutos secos, dátiles,
naranjas, y un poco de pan de higo, que me había dado Laura mi cuñada, hermana de Mercedes, que bueno está el
pan de higo de Laura, (Fotos 19-20).
| Foto 19 |
| Foto 20 |
Seguí
camino adelante, y casi sin que yo tuviese control de mi propio pensamiento, me
vino a la cabeza la siguiente reflexión: Sin duda en la soledad del camino, cuando no nos conocemos de toda, y despojados del conocimiento previo de quien somos cada uno, ni que posición social
ostentamos en esta sociedad jerarquizada
todos mostramos la parte más humana de nosotros mismos. Esto es la grandeza del
camino, pensé, (Fotos 21-22).
| Foto 21 |
| Foto 22 |
Estando
hablando con Paulino, llama Rafa, le corto, Rafa es un amigo de los de verdad, de los que se puede confiar sin ningún tipo de ambages, no puedo
atender a dos personas a la vez, cada uno
requiere su atención, cada cosa a su
tiempo, que querrá, pensé. Apenas me
despedí de Paulino, llamé a Rafa, me comentó que sólo quería saludarme y saber
como estábamos, tras los saludos protocolarios le comenté que iba haciendo el
camino, se gustó mucho la idea, y me comentó, que me acompañaría en las próximas etapas. Entre unas cosas y
otras miro el reloj y me doy cuenta que acaban de dar las 13, horas, momentos
después cruzo la vía del tren del sur hacía el norte, (Fotos 23-24).
| Foto 23 |
| Foto 24 |
A
las 15,15 horas llego al Monte del Pardo, está delimitado por un muro viejo y
carcomido, con aspecto de deterioro. Imaginé por un momento de cómo sería el Monte del Pardo, en la época del
General Franco, pensé que debió ser un
sitio súper protegido, que estaría mucho mas cuidado que en la actualidad, y que tal vez sería el sitio de caza de la gente del régimen y allegados. Llego a una
explanada junto al muro del Monte del Pardo, observó una puerta que da acceso al
recinto amurallado, y en el interior una casa tipo chalet de una sola plantan,
me dio la impresión de que se trataba de algo oficial, tal vez un puesto de
Vigilancia de los guardas forestales del monte, o no, solo fue una intuición.
En
la mencionada explanada y junto al muro se observa un cartel con el plano del Camino de Santiago por etapas (Madrid-Sahagún), por un momento me vino a la mente, cuanto me gustaría hacerme una foto junto al cartel
para dejar constancia de que pase por este lugar. Observó como llega un ciclista y
se para, pensé par ami esta es la ocasión, ¡Caballero!, exclame, le importaría hacerme una foto, junto al
cartel, le faltó tiempo, por favor no
faltaba más, póngase, ¿falta mucho para tres cantos le pregunté?, aún falta
bastante contestó, gracias caballero, dije yo, que tenga usted buen camino
contestó él, (Fotos 25-26).
| Foto 25 |
| Foto 26 |
Después
de esta breve parada sigo la flecha amarilla que me conducirá hasta mi destino, son ya las 13,30 horas y
hace un sol de justicia, durante un tiempo me enfrento a la soledad del camino,
pero tengo que seguir, aunque algún día si Dios quiere llegaré a Santiago de
Compostela, mi objetivo en esta etapa es llegar a tres cantos, iba yo tan
distraído con las cosas del camino cuando de repente me sorprende el toque de
una trompeta, que enseguida identifique el origen y el fin, pues acababa de
llegar al complejo militar el Goloso, junto a la carretera de Colmenar Viejo, y dado la
hora tal vez se tratase de toque de fajina,
que significa la llamada militar al almuerzo.
Estando yo tan liado con
estas aventuras y disquisiciones, me suena el móvil, ¿Quién será?, pensé,
descuelgo y al otro lado me contesta Ángel Alhambra, el objeto de su llamada
era simplemente interesarse que tal llevaba el camino y darme ánimo. Gracias,
Ángel le contesté, puedo dar fe que en la soledad del camino estas llamadas son
mucho de agradecer, que seria de nosotros sin los buenos amigos, pensé, (Fotos
27-28).
| Foto 27 |
| Foto 28 |
Por un momento tuve la sensación que me
faltaba las fuerzas, tengo que parar y tomar algo pensé, miro el reloj y son
las 14,00 horas, a mi izquierda el Monte del Pardo, se muestra con todo su
esplendor. De pronto me vino a la cabeza la siguiente reflexión: ¿Cuántas cacerías? habrán celebrado aquí los
de siempre (los de antes y los de ahora),
mientras el pueblo llano, tiene que seguir trabajando para poder vivir;
también se me pasó por la cabeza como un ir y venir lo “de la igualdad ante la
ley”, pero me negué a seguir con la reflexión. De repente me encuentro una gran encina con
buena sombra, pues aquí mismo paro, pues con tanto lió de reflexiones y pensamientos
casi se me pasa que tengo que reponer fuerzas para poder continuar.
La
parada fue muy breve, lo justo para
comerme una naranja y pegar dos bocados a una barra de pan de higo, en diez
minutos estaba de nuevo sobre el camino, ya no debe quedar mucho me dije a mi
mismo, (Fotos 29-30).
Son
las 14,31 horas ya queda poco para llegar a Tres Cantos, llamo a Jesús Arenas,
para preguntar por el Bar de su cuñada Luisa, hermana de Isabel. Jesús no
responde, entre tanto llego a un punto donde el camino de santiago coincide con
el carril bici. Momento después un cartel en la autovía (Tres Cantos Salida 23,
900 metros ),
por fin pensé, (Fotos 31-32).
| Foto 31 |
| Foto 32 |
A las 15 horas y con un sol de justicia
llego a Tres Cantos, no obstante la
fecha del Camino de Santiago, continua hacía Colmenar Viejo, intuyó que se
trata de Tres Cantos por el cartel de la autovía; cruzo un paso elevado sobre
la autovía y me encuentro con la estación de RENFE y un edificio de la empresa
Siemens.
Una vez ya en el casco urbano, llamo al teléfono de apoyo al peregrino
del Ayuntamiento de Tres Cantos, que aparece en la guía del Camino de Santiago
de Madrid, pero no contesta nadie, normal pensé, son las 15,30 horas y domingo, una cosa es predicar y otra
muy distinta dar trigo, no obstante me dirijo al propio Ayuntamiento al objeto de comprobar si existe algún servicio de atención al peregrino, (Fotos 33-34).
| Foto 33 |
| Foto 34 |
A las 15,15 horas llego al Ayuntamiento compruebo a través de unos cristales que está cerrado a calicanto,
que ingenuo soy pensé, pues creí que allí habría algún funcionario
desinteresado esperando a los peregrinos.Tras dejar a tras el Ayuntamiento cojo la Calle
el Viento, un tanto desorientado, ¿Donde me podrían sellar la credencial? pensé.
De repente se me ocurrió que el único sitio que me podrían atender y
sellar la credencial sería la Policía
Municipal , así que dicho y hecho, llamo al 092 y enseguida me atiende un Policía
Municipal, al cual se le nota una gran vocación de servicio; me explica como
llegar a su base, tal fue su atención, que envío un coche patrulla a buscarme.
Dicho patrulla me interceptó en las mismas puertas de las dependencias
policiales, uno de los agentes me pregunto ¿es usted el peregrino?, si
contesté, pase, pase, en que le podemos ayudar, me dijeron los agentes; les pedí pasar al baño, miro el reloj y compruebo que
son las 16 horas, por fin he terminado la 2ª etapa del camino pensé para mi.
Tras conversar un rato con los agentes, sobre indices de delincuencia, numero de habitantes de Tres Cantos y actividad del Municipio, me sellaron mi credencial con toda cordialidad, abandonando dichas dependencias con dirección a la Estación del Tren. Quede aquí constancia de mis mas sincera felicitación a la Policía Municipal de Tres Cantos, por su profesionalidad y vocación de servicio, (Fotos
35-36).
| Foto 35 |
| Foto 36 |
Madrid,
a 8 de Julio de 2012
Autor: Dimas Peláez Navero
(cortijero, andaluz y
rociero)