domingo, 21 de diciembre de 2014



CRONICAS DE UN PEREGRINO: G2 A-080712.

CAMINANDO HACIA SANTIAGO. LEGANES-SANTIAGO:

2ª Etapa: Plaza de Castilla - Tres Cantos  27 Kilómetros). Salida 8,08 H- Llegada 15,15.

A las 8,08 horas salgo de casa, en el portal me encuentro a Mercedes, tiene cara de cansada, ha estado trabajando en el Hospital Severeo Ochoa en turno de noche, no damos un beso y continúo hacia la estación  del tren.

Salida en tren de la Estación de Tren de Laganés con dirección a la  Estación de Chamartin a las 8,16 horas.

En el tren se observan varios chavales que viene de retirada de la movida de la noche, tal vez de la (Cubierta de Leganés),  me siento junto a uno de ellos, tiene que dejar un asiento libre, pues ocupaba tres,  por la forma en que me cedió uno de los asientos de tres que ocupaba, pareció no agradarle mucho.

Frente a él otro de la misma calaña, también ocupaba varios asientos. Ambos sentados frente a frente, perpendiculares a sus asientos, y con los pies posados en el siguiente, y todos los que íbamos en el tren sin rechistar por si acaso. Hablaban entre ellos, uno de ellos dijo “colega el de las zapatillas me dio cinco cigarros, uno de ellos me lo fume con el y con el otro me hice un porro”. Se bajaron en la estación de Zarzaquemada, y al bajarse uno de ellos dijo, “perro flauta”, tal vez se estuviera refiriéndole a mi, pues se percataron de mi macuto, mis zapatillas y mi indumentaria de caminante, no se, pero tal vez todavía no habían  digerido bien el colocón nocturno, y me confundieran con algún mendigo.

A las 8,52 horas llego a la estación de Chamartín, mañana agradable, me dirijo andando hacía la calle Agustín de Foxá, con dirección a Plaza de Castilla, unos metros antes de llegar a la Plaza de Castilla,  coincido con una señora por el acento parecía argentina,  y le pido que me haga una foto, a lo que accedió de forma my amable, (foto 1); está usted haciendo el camino preguntó, aún no le había contestado y dijo: yo he leído el libro de Pablo Caruelo titulado “El Peregrino”, gracias señora dije yo, y continué el Camino.

A las 9,13 horas, llego al Paseo de la  Castellana  nº 197, lugar donde terminé el camino la etapa anterior. Aquí se encuentra pintada sobre una farola la primera flecha del camino
(Madrid-Santiago), (Foto 2).


Foto 1

Foto 2




Continuo Castellana arriba, en el sentido que van ascendiendo los números, pronto diviso las cuatro torres del Paseo de la  Castellana (Torre Caja Madrid 250 metros de altura;  Torre Sacyr Vallehermoso  con 236 metros altura;  Torre de Cristal con  249 altura,  y  por último la  Torre Espacio con 230 metros de altura.  Estas torres son auténticos rascacielos, su altura impresionan, proyectan el Madrid moderno del siglo XXI, (Fotos 3-4).



Foto 3
Foto 4

Pronto llego al Hospital la Paz,  aquí la flecha amarilla que indica el camino hace un giro inesperado, según mis informaciones tendría que haber seguido Paseo de la Castellana arriba hasta llegar al Pueblo de Fuencarral, pero no es así, la fecha pintada junto a una farola,  se tuerce como una serpiente, y me indica que tengo que hacer un giro de 90 grados hacía el oeste, bordeando el Hospital la Paz, por su parte izquierda,  (Foto 5-6).



Foto 5
Foto 6

A las 9,45  horas, después de haber pasado el complejo hospitalario la Paz, cruzo la carretera Madrid-Colmenar Viejo,  y cojo por la calle San Modesto, paralela a dicha carretera dirección Colmenar Viejo.


A las 10 horas llego al Hospital Ramón y Cajal, entro a recepción y le explico a una señorita que me atiende que soy  un peregrino que estoy haciendo el Camino de Santiago, que si me puede sellar la credencial de peregrino, pero no acepta, y me dice un tanto enfadada: “Caballero esto es un hospital, anda que Madrid no es grande para que venga usted aquí a sellar la credencial”. Le expliqué el sentido del camino, pero me dio la impresión que no lo entendió, le dije gracias señora, y continúe el camino, (Fotos 7-8).

Foto 7


Foto 8

A las 10,10 horas cruzo la Avenida del Cardenal Herrara Oria, también conocida popularmente como la carretera de la playa,  por ser el camino que la década de los sesenta, utilizaban los madrileños, para llegar a las piscinas de las hermandades del trabajo situadas junto a la carretera del Pardo, conocidas también como el charco del obrero.

Prosigo mi camino y entro en un barrio desconocido a para mi,  da la impresión de que se trata de una urbanización de las que surgieron en pleno éxodo emigratorio del mundo rural a la ciudad, en la  España de  la década de los sesenta   , observó  dos mujeres, pasadas ya de los sesenta,  una tendiendo ropa y otra barriendo la puerta, se saludan entre ellas y su acento andaluz les delata;  pregunto a un  señor que está lavando su coche por el nombre del barro, parece no gustarle, dado que tomé alguna fotografías me debió confundir con un periodista,  al decirle que estoy haciendo el Camino  de Santiago, cambio su actitud hostil, y me dice, que  el citado  barrio es “El Poblado Dirigido de Fuencarral. Enseguida me vino a mente, pues en mi época de patrullero del 091,  escuche varias veces por la emisora policial como el operador de servicio enviaba indicativos policiales, a incidentes e intervenciones policiales al citado barrio, (Fotos 9-10).


Fotos 9
Foto  10

Sigo mi camino haciéndome algunas reflexiones acerca del Poblado Dirigido de Fuencarral, y de como seria la forma de vida de sus primeros pobladores, aquellos miles de emigrantes procedentes de la España rural que de la noche a la mañana les cambió su forma de vida, tal vez el problema de estos barrios tan homogéneos haya sido su no integración total en el Madrid que les acogió, (Fotos 11-12).

Foto 11
Foto 12 

Meditando sobre esta cuestión, de repente me di  cuenta, que son ya las 10,35 horas, y  que llego de nuevo a la carretera Madrid-Colmenar Viejo, me he despistados sobre la flecha que indica el camino, y no se si tengo que cruzar la carretera seguir paralelo a la misma; observo una gasolinera y procedo a preguntar acerca de la dirección del camino,  uno de los empleados me comenta que pase dentro y pregunte al encargado un  tal Javier, que vive en el pueblo de Fuencarral, y que conoce bien el camino.

No fue  difícil  contactar con  Javier, enseguida me di cuenta que era una persona experimentada en temas del camino, me indica: que faltan 17 kilómetros  para llegar a Tres Cantos, y que a un kilómetro se encuentra la ermita de Valverde, y que allí suelen parar los peregrinos, y me ofrece una botella de agua, le comento que si me puede sellar la credencial del peregrino, le falta tiempo, donde quiere que le ponga el sello, ante esta amabilidad, pensé para mí, vaya diferencia de trato, con el que recibí en el Hospital Ramón y Cajal.

A las 10,50 horas cruzo la carretera de Colmenar Viejo, y entro en el barrio de Monte Carmelo, llego a las calle de Monasterio de Suso y Yuso, y Carrión de los Condes, se trata de un barrio recién construido y con buena ubicación, situado al noroeste Madrid, que diferencia con el poblado dirigido de Fuencarral, pensé, (Fotos 13-14)



Foto 13

Foto 14

Sobre las 11,00 horas llego a la Parroquia del Divino Pastor, situada en la avenida de Saturnino Valverde Nº 37, en pleno barrio de Monte Carmelo, allí contacto con Francisco, le pido que me selle la credencial, yo soy un feligrés me dijo, el cura está de vacaciones, me selló la credencial, y me comenta que es de Palencia, de un pueblo cerca de Ampudias, menuda gente los de Ampudias, comentó. Pues les robaron la Virgen los del pueblo al lado y fueron a por ella con cinco bueyes, pero reventaron los bueyes y no lograron traerse la Virgen, imagínese usted qué tipo de gente, para que ni la Virgén quisiera volver.

Continúo el camino, son ya 11,25 horas, y el  sol empieza a calentar, cruzo el carril bici de Madrid (denominado el anillo verde). Me encuentro con un Señor en compañía de una niña, iban paseando un perro, me dio  la impresión que eran  padre e hija, el señor me preguntó que cuando había empezado el camino, le dije que lo estaba haciendo por etapas según me iba coincidiendo mi tiempo libre con los quehaceres cotidianos, se mostró muy amable, me explico por donde iba el camino, se le notaba identificado con el camino, le pedí que me hiciese dos fotos y acepto de buen grado, buen camino me dijo, gracias contesté y continúe sin mas, Fotos, (Fotos 15-16).


Foto 15
Foto 16


Sigo el camino y cruzo la M-40, por un túnel, y comienza un camino de tierra, pienso para mi esto si es un camino de los de verdad, como los caminos hachaceros,  que yo  recuerdo de mi infancia, que maravilla, pensé,  esto me sube la moral. De repente me doy cuenta que  ya  son las  11,40 horas, ya me apetece parar, que sólo está el camino dije para mí sin mediar palabra. La naturaleza se exhibía en todo su esplendor, observo la flecha amarilla del camino sobre un árbol,  esto me tranquiliza pues voy por la buena dirección; iba yo abstraigo en tantos pensares y recuerdos, cuando de pronto me sorprende el reclamo de una perdiz, que maravillosa es la  naturaleza volví a pensar de nuevo,   (Fotos 17-18)

Foto 17

Foto 18

A los lejos  diviso un árbol junto al camino, parece tener buena sombra, ese es sitio adecuado  para parar y reponer fuerzas, pensé. En unos diez  minutos estoy junto al árbol que se divisaba en la lejanía, se trata de una higuera, la sombra es envidiable, este es el sitio pensé,  pues hace un sol de justicia. Me siento en el suelo, me quito la gorra, y se me escapa un suspiro, mira hacia el oriente u observo el Sol que ya empieza a remontar, también se observa al fondo Madrid, y las cuatro torres de la castellana; pensé sin decir nada, Madrid es mucho Madrid. Saqué de mi morral, unos, frutos secos, dátiles, naranjas, y un poco de pan de higo, que me había dado Laura mi cuñada, hermana de Mercedes, que bueno  está el pan de higo de Laura, (Fotos 19-20).




Foto 19
Foto 20


Sigo caminando, el tiempo pasa aún queda mucho camino, miro el reloj y son las 12,30 horas, momentos después me encuentro con un hombre ya entrados en años, le acompaña un perro chico que al verme ni siquiera ladra, pues sale corriendo asustado, vaya defensa que lleva usted caballero, le comenté, pues sí, contestó, es muy pequeño y apenas sale de casa, ¿me podría usted hacer una foto?, pregunté yo al caballero, si hombre como no, le voy a pedir que me haga usted otra a mi con el móvil cogiendo las torres de la Castellana al fondo. Le comenté que iba haciendo el camino de Santiago, desde donde me preguntó, desde la puerta de mi casa respondí, y apostille, yo vivo en Laganés. Nos despedimos de forma amable, pero antes le pregunté como se llama uste, me llamo Paulino, me contestó, yo me llamo Dimas le dijo, suerte y buen camino contestó, gracias caballero, dije yo.

Seguí camino adelante, y casi sin que yo tuviese control de mi propio pensamiento, me vino a la cabeza la siguiente reflexión: Sin duda en la soledad del camino, cuando no nos conocemos de toda, y despojados del conocimiento previo de quien somos cada uno, ni que posición social ostentamos  en esta sociedad jerarquizada todos mostramos la parte más humana de nosotros mismos. Esto es la grandeza del camino, pensé, (Fotos 21-22).

Foto 21
Foto 22


Estando hablando con Paulino, llama Rafa, le corto, Rafa es un amigo de los de verdad, de los que se puede confiar sin ningún tipo de ambages,  no puedo atender a dos  personas a  la vez, cada uno requiere su atención,  cada cosa a su tiempo, que querrá,  pensé. Apenas me despedí de  Paulino, llamé a Rafa,  me comentó que sólo quería saludarme y saber como estábamos, tras los saludos protocolarios le comenté que iba haciendo el camino, se gustó mucho la idea, y me comentó, que me acompañaría  en las próximas etapas. Entre unas cosas y otras miro el reloj y me doy cuenta que acaban de dar las 13, horas, momentos después cruzo la vía del tren del sur hacía el norte, (Fotos 23-24).



Foto 23

Foto 24


A las 15,15 horas llego al Monte del Pardo, está delimitado por un muro viejo y carcomido, con aspecto  de deterioro. Imaginé por un momento de cómo sería el Monte del Pardo, en la época del General  Franco, pensé que debió ser un sitio súper protegido, que estaría mucho mas cuidado que en la  actualidad,  y que tal vez sería el sitio de caza de  la gente del régimen y allegados. Llego a una explanada junto al muro del Monte del Pardo, observó una puerta que da acceso al recinto amurallado, y en el interior una casa tipo chalet de una sola plantan, me dio la impresión de que se trataba de algo oficial, tal vez un puesto de Vigilancia de los guardas forestales del monte, o no, solo fue una intuición.

En la mencionada explanada y junto al muro se observa un cartel con el plano  del Camino de Santiago por etapas (Madrid-Sahagún), por un momento me vino a la mente, cuanto me gustaría hacerme una foto junto al cartel para dejar constancia de que pase por este lugar. Observó como llega un ciclista y se para, pensé par ami esta es la ocasión, ¡Caballero!, exclame,  le importaría hacerme una foto, junto al cartel, le faltó tiempo,  por favor no faltaba más, póngase, ¿falta mucho para tres cantos le pregunté?, aún falta bastante contestó, gracias caballero, dije yo, que tenga usted buen camino contestó él, (Fotos 25-26).


Foto 25

Foto 26

Después de esta breve parada sigo la flecha amarilla que me conducirá  hasta mi destino, son ya las 13,30 horas y hace un sol de justicia, durante un tiempo me enfrento a la soledad del camino, pero tengo que seguir, aunque algún día si Dios quiere llegaré a Santiago de Compostela, mi objetivo en esta  etapa es llegar a tres cantos, iba yo tan distraído con las cosas del camino cuando de repente me sorprende el toque de una trompeta, que enseguida identifique el origen y el fin, pues acababa de llegar al complejo militar el Goloso,  junto a la carretera de Colmenar Viejo,  y dado la hora tal vez se tratase de toque de fajina,  que significa la llamada  militar  al almuerzo.

Estando yo tan liado con estas aventuras y disquisiciones, me suena el móvil, ¿Quién será?, pensé, descuelgo y al otro lado me contesta Ángel Alhambra, el objeto de su llamada era simplemente interesarse que tal llevaba el camino y darme ánimo. Gracias, Ángel le contesté, puedo dar fe que en la soledad del camino estas llamadas son mucho de agradecer, que seria de nosotros sin los buenos amigos, pensé, (Fotos 27-28).     

Foto 27
Foto 28


Por un momento tuve la sensación que me faltaba las fuerzas, tengo que parar y tomar algo pensé, miro el reloj y son las 14,00 horas, a mi izquierda el Monte del Pardo, se muestra con todo su esplendor. De pronto me vino a la cabeza la siguiente reflexión: ¿Cuántas cacerías? habrán celebrado aquí los de siempre (los de antes y los de ahora),  mientras el pueblo llano, tiene que seguir trabajando para poder vivir; también se me pasó por la cabeza como un ir y venir lo “de la igualdad ante la ley”, pero me negué a seguir con la reflexión.  De repente me encuentro una gran encina con buena sombra, pues aquí mismo paro, pues con tanto lió de reflexiones y pensamientos casi se me pasa que tengo que reponer fuerzas para poder continuar.


La  parada fue muy  breve, lo justo para comerme una naranja y pegar dos bocados a una barra de pan de higo, en diez minutos estaba de nuevo sobre el camino, ya no debe quedar mucho me dije a mi mismo, (Fotos 29-30).


Foto 29
Foto 30

Son las 14,31 horas ya queda poco para llegar a Tres Cantos, llamo a Jesús Arenas, para preguntar por el Bar de su cuñada Luisa, hermana de Isabel. Jesús no responde, entre tanto llego a un punto donde el camino de santiago coincide con el carril bici. Momento después un cartel en la autovía (Tres Cantos Salida 23, 900 metros), por fin pensé, (Fotos 31-32).




Foto 31

Foto  32

A las 15 horas y con un sol de justicia llego a Tres Cantos,  no obstante la fecha del Camino de Santiago, continua hacía Colmenar Viejo, intuyó que se trata de Tres Cantos por el cartel de la autovía; cruzo un paso elevado sobre la autovía y me encuentro con la estación de RENFE y un edificio de la empresa Siemens. 

Una vez ya en el casco urbano, llamo al teléfono de apoyo al peregrino del Ayuntamiento de Tres Cantos, que aparece en la guía del Camino de Santiago de Madrid, pero no contesta nadie, normal pensé, son las 15,30  horas y domingo, una cosa es predicar y otra muy distinta dar trigo, no obstante me dirijo al propio Ayuntamiento  al objeto de comprobar si existe algún servicio de atención al peregrino, (Fotos 33-34).

Foto 33
Foto 34

A las 15,15 horas llego  al Ayuntamiento compruebo a través de unos cristales que está cerrado a calicanto, que ingenuo soy pensé, pues creí que allí habría algún funcionario desinteresado esperando a los peregrinos.Tras dejar a tras el  Ayuntamiento cojo la Calle el Viento, un tanto desorientado, ¿Donde me podrían sellar la credencial? pensé.

De repente se me ocurrió que el único sitio que me podrían atender y sellar la credencial sería la Policía Municipal, así  que dicho y hecho,  llamo al 092 y enseguida me atiende un Policía Municipal, al cual se le nota una gran vocación de servicio; me explica como llegar a su base, tal fue su atención, que envío un coche patrulla a buscarme. Dicho patrulla me interceptó en las mismas puertas de las dependencias policiales, uno de los agentes me pregunto ¿es usted el peregrino?, si contesté, pase, pase, en que le podemos ayudar, me  dijeron los  agentes;  les pedí  pasar al baño, miro el reloj y compruebo que son las 16 horas, por fin he terminado la 2ª etapa del camino pensé para mi. 

Tras conversar un rato con los agentes, sobre indices de delincuencia, numero de habitantes de Tres Cantos y actividad del Municipio, me sellaron mi credencial con toda cordialidad, abandonando dichas dependencias con dirección a la Estación del Tren. Quede aquí constancia de mis mas sincera felicitación a la Policía Municipal de Tres Cantos, por su profesionalidad y vocación de servicio, (Fotos 35-36).

Foto 35
Foto 36


Madrid, a 8 de Julio de 2012
  
Autor: Dimas Peláez Navero
(cortijero, andaluz y rociero)

jueves, 11 de septiembre de 2014

CRONICAS DE UN PEREGRINO: G2 A-01072012.

CAMINANDO HACIA SANTIAGO. LEGANES-SANTIAGO:

1ª Etapa: Leganés-Plaza de Castilla.- 27 Kilómetros. Salida 8,00 H Llegada 15,30 H.

Después de meditar durante un rato sobre el sentido del Camino de Santiago, y pedir al Patrón Señor. Santiago, para que  haya justicia en el Mundo, y me de fuerza para resistir el camino, y en particular  pedirle en la intimidad sobre tres deseos. Por fin ha llegado el GRAN DIA, el inicio del camino hacia Santiago de Compostela, un peregrino mas, de los que a lo largo de la historia  de la era cristiana, se pone hacer camino al andar, y dejar huellas en el camino.

Como creyente que soy el camino para mí tiene un gran significado religioso, pero tiene además otros fines, tales como:
-          El esfuerzo.
-          La constancia.
-          El espíritu aventurero.
-          Y conocer otros pueblos y culturas.

Al salir por la puerta del portal de mi casa son las 8,00 horas,   macuto al hombro pienso para mí, ya empieza el camino de verdad. Observo que caen unas gotas de agua, por un momento pensé que se trataba del riego automatizo, enseguida me di cuenta que eran gotas de lluvia, aunque apenas existían  nubes en el Cielo. Al cruzar la Avenida de Conde Barcelona (Leganés), me percato en la  lejanía y  hacia el poniente por la zona de Alcorcón el “Alcoire”, que día tan precioso, pensé para mi, y además reflexioné, “el hecho de poder andar y tener ilusión y fuerzas para intentar llegar a la Plaza de Castilla, es una suerte, de la que doy gracias a Dios.

Me dirijo hacia el bar kiosco (Guantalamera), con la intención de que me sellaran la credencial de peregrino, accede a ello, pero existe un pequeño problema el sello es demasiad grande y ocupa dos espacios, desistí de ello, le dí las gracias  al camarero y continué.

Me dirijo hacía la residencia de mayores los Balcones, Calle Trigo nº  14, eran  las 8,15 horas cuando llegué, el personal de servicio se encontraba en plena faena, una señora del servicio de limpieza me preguntó ¿que desea caballero?, no sabia como explicárselo, mire usted señora es que estoy haciendo el Camino de Santiago, quiero dejar constancia de los sitios por los que he pasado, le mostré la credencial de peregrino y le dije.- me podría usted poner un sello aquí, reaccionó de inmediato y dijo donde, y sin más me estampó el sello, con tan mala fortuna que lo puso al revés, si quiere le pongo otro, no, no se preocupe me vale así, muchas gracias y continúe. Al salir observé sentada en un  sofá  una señora ya bien entrada en la edad anciana, debe ser una residente, pensé, y seguí pensando, que triste debe ser cuando llegamos a estas edades, y se acaban los proyectos y las ilusione

Continuo andando hacía la zona nueva de San Nicasio (el Campo del Tiro), ya son las 8,30 horas,  a la lejanía en el aparcamiento del Colegio Miguel de Cervantes, diviso un grupo de chavales con la música a gran volumen y bailando entre ellos, al ser domingo vendrían  de retirada y seguían con los últimos posos del botellón. Uno de ellos me llamo “eh colega ven aquí” gritó, me acerco a saludarlos al principio se muestran desafiantes, trato de ser cortés y cordial con ellos, y les explico que estoy haciendo el Camino de Santiago. Uno de ellos grito, “dice que va a Santiago, y otro exclamó: anda coge el metro”. Les solicito que me hagan unas fotos (1-2) todos querían  retratarse  junto a mí, a continuación me echaron la mano por encima en plan camarería y se ponen un tanto  pesados, por fin una chica  zanjó el exceso de afecto, y dijo: dejarle tranquilo, así que me despedí y continué el camino.


Foto 1

Foto 2


Sigo caminando, eran ya las  8,55 horas, y justamente al cruzar la antigua carretera Leganés- Alcorcón, un señor que venia andando de tras  de mi me dijo: tenga usted cuidado que se le va a caer el cartel, mejor que lo coja usted, se le va a volar con el aire; era el cartel,  que diseñé para llevar colgado a mi  macuto, en el  cual se puede leer: CAMINANDO HACIA SANTIAGO, así como las banderas de España, Andalucía, Comunidad de Madrid, y Comunidad Gallega, y debajo de cada una de ellas, las frases correspondientes; Soy, Nací, Vivo, Voy; así como el  Origen y Destino (Leganés-Santiago), y el recorrido de la etapa correspondiente (origen-destino y kilómetros); y por último (DPNCAR El hachacero), que significa, Dimas Peláez Navero, cortijero, andaluz y rociero); gracias caballero, le contesté. 


Durante un tiempo caminamos juntos, que va usted para Santiago, me preguntó,  ya lo daba por hecho pues se  había  percatado del cartel ya especificado, le contesté, pues sí estoy haciendo el camino, empiezo hoy, pues aún le queda contestó,  a la vez que añadió, yo lo quiero hacer, pero empezaré en León, ya le picó la curiosidad, y siguió interpelándome, pero hoy hasta donde llega usted, hoy pienso llegar hasta la Plaza Castilla, me han dicho que son 27 kilómetros, creo que no son tantos, dijo. Con dicho señor, caminaba otro más joven, es mi hijo dijo, pero éste,  no intervino en la conversación,  caminamos juntos hasta las proximidades de arroyo de butarque,  a su paso entre San José de Balderas  y La Fortuna, bueno caballero que tenga usted buen camino, me dijo, me podría usted hacer una foto, que la haga éste que sabe más refiriéndose a su hijo (foto 3) gracias, como se llama usted, pregunté, me llamo Juan, lo haré constar en mi crónica le dije.


Foto 3


Sigo el camino, creo que voy despacio pensé, después de hacer unas fotos a unos grafitis  y un avión que sobrevolaba el espacio aéreo (fotos 4-5), a las 9,30 horas llegué a la entrada del Museo del Aire desde la carretera de Extremadura, y crucé el puente peatonal hacía la Venta la Rubia.

Foto 4

Foto 5


Me adentró en los llanos de la Venta de la Rubia, sigo el camino que indica club militan San Jorge, el sol empieza a calentar, no se puede esperar otra cosa, es 1 de Julio. Paso el Club militar y me dirijo hacia la Casa de Campo, al fondo las torres de la Plaza de Castilla y  la torre del Pirulí. A las 10, 20 coincido con unos ciclistas, se percatan de mi cartel que anuncia que estoy haciendo el caminando hacia Santiago, por lo que uno de ellos comentó “estas haciendo el camino, ¿pero donde empieza?”. Le explique que había salido desde mi casa en Leganés, pues de allí somos nosotros contestó otro. Antes de despedirme les pido que si pe pueden hacer una foto (6-7), a lo que acceden de buen grado, nos despedimos cordialmente, como corresponde a esa regla no escrita en el deporte de base, que tengas buen camino, muchas gracias les contesté. 

Foto 6
Foto 7


Reanudo mi camino, soy consciente de que voy despacio, pero enseguida reflexioné si no  es así  no disfruto del camino, fue una reflexión  para conformarme a mi mismo, a penas habían pasado unos minutos, eran las 10,27 horas y siento el sonido típico de una bicicleta  justo detrás de mi, de repente me dí la  vuelta, como buscando autoprotección,  tranquilo dijo el ciclista, estoy leyendo el cartel, ¿que vas para Santiago?, peguntó; y sin darme tiempo  a contestar afirmó, el Camino de Santiago pasa por mi pueblo, yo soy de Sahagún. Cuando terminó su relato, comencé yo:  si estoy haciendo el camino,  empiezo hoy, lo voy hacer desde Madrid, la Asociación Amigos del Camino de Madrid, me han dicho que empieza en la Plaza de Castilla, pero yo vivo en Leganés y he empezado desde mi casa, pues me parece bien me dijo, yo me llamo Juan  Ángel y vivo en Pozuelo, y  somos un grupo de amigos que solemos venir mucho con la bici, a la Casa de Campo, bueno, suerte y buen camino, me voy que pierdo al grupo,  gracias le dije, salió como una exhalación y se pedió sobre unas colinas. Continuo mi camino, ya estoy junto a la Ciudad la Imagen, observo la torre de Tele-Madrid, enseguida llego a la Ciudad Jardín, cruzo la  carretera de Carabanchel a Aravaca, bajo por la Calle Ayllón,  cruzo la carretera de Boadilla del Monte desde Madrid, y  me adentro a la Casa de Campo por una especie de puerta falsa (foto 8). Son las 11,17 horas  me dispongo a realizar la primera parada, me siento en una sombra junto a un riachuelo de agua estancada, abro mi macuto y saco un bollo de pan de higo y una naranja, estaba yo abstraído pensando sobre la dureza del camino, y de repente veo a parecer un gato negro (foto 9), cuando se percató de mi presencia se sentó y durante unos minutos me observó, pronto se perdió sobre unos arbustos, me dio la impresión  de que se traba de una gata parida, que había salido de caza con la noble misión de alimentar a sus pequeños. Durante un rato reflexioné, ¿porque un gato negro?, será buena o mala suerte, o tal vez será una simple coincidencia, 


Foto 8
Foto 9

Tras descansar durante unos minutos, y tomar algo de alimento, tengo que continuar, es la dureza del camino, durante un tiempo círculo paralelo al anillo verde, que es esa especie de carril bici que  da la  vuelta a Madrid. Los ciclistas van que se las pelan, es un tanto peligroso porque se cruza mucha gente. La Casa de Campo está plagada de gente, es día 1 de julio y hace un buen día, tanta vida me da ánimo, y pronto llego al  Zoológico, aquí la cosa no es para menos, la gente corre hacía la zona de las taquillas y la chiquillería  gritan de alegría festejando el encuentro con los animales, de fondo se escucha los gresmido de los pavos reales  y el rugir de las fieras, fotos (10-11).

Foto 10
Foto 11



Dejo a tras el Zoológico, por un momento me vino a la mente, cuando el tío Custodio, trabajaba pluriempleado en el Zoo  de jardinero, que tiempos,  cuando nos pasaba gratis  por la puerta falsa, esperar aquí decía que voy a ver si está el encargado, cuando se percataba de que no había peligro entrábamos todos corriendo y nos mezclábamos entra la gente. Recuerdo cuando vinieron los del pueblo, que dijo tantos no puedo meter pero entramos unos veinte de una vez. Continuo caminado y pronto llego a la altura del Parque de Atracciones, todavía no se notaba mucho ambiente, pero la montaña rusa y la noria estaban ya funcionado, y el chillerio se acentuaba cuando la montaña rusa descendía casi a la velocidad de la luz.

Me conformo con  ver el Parque de Atracciones desde la parte exterior, no me puedo parar, pienso, ya empieza a hacer un sol de justicia, pronto entro en el Paseo de los Castaños, me dirijo hacía el Lago de la Casa de Campo, es un paseo sombrío con una temperatura ambiente muy adecuada por el que da gusto transitar. Llego a unos de los kiosco del Lago de la Casa de Campo la “Cabaña de Senen”, son ya las 12,30 horas,  sin pensarlo entro y  pido una caña y pincho de tortilla, me supo a gloria. Procedo a pagar a uno de los camareros, y le comento que estoy haciendo el Camino de Santino, y le pido que si me puede sellar la Credencial del Peregrino, fue dicho y hecho, no pudimos entrar en mas detalles el kiosco estaba abarrotado y el camarero que parecía ser el dueño, no podía perder el tiempo, que tenga usted suerte, me dijo, gracias caballero contesté, fotos (12-13).


Foto 12
Foto 13

A las 12,38 horas dejo atrás la Cabaña de Senel, y continuo la marcha, paso junto al Lago de la Casa de Campo,  me viene al recuerdo tiempos pasados, cuando recién venido de mi Granda natal,  veníamos al lago y alquilábamos una barca, y luego nos ivamos a la sombra de una encina junto al teleférico, que tiempos aquellos, teníamos menos medios pero erramos mas felices. Sigo andando por  el Paseo  del embarcadero, pronto llego al Puente del Rey y paso el Río Manzanares, la zona de la rivera del manzanares después del proyecto Madrid Río, parece el Jardín del Edén, se observa un gran ajetreo, gente andado, en bici, con patines etc, coincido con una señora que paseaba con tres niños de corta edad, le solicito que me haga una foto a lo que accede buen grado, fotos 14, y 15.



Foto 14
Foto 15


Atrás dejo el Mazanares, son ya las 13, horas, diviso al fondo el Palacio Real de Oriente, y el jardín del Moro, por un momento pienso en la monarquía y la realeza, esta gente se cogian los mejores sitios, sin embargo los plebeyos y el pueblo llano no tenemos  opción a disfrutar de tan bellos lugares. Pronto llego a la Glorieta de San Vicente, observo un pingüino (fotos 16-17),  y subo por la Cuesta de San Vicente bordeando el Jardín del Moro hasta llegar a los jardines de Sabatinis, observo un escenario, en dicho lugar se están celebrando los Veranos de la Villa.



Foto 16
Foto 17 

Me paro junto al Palacio Real de Oriente, miro para occidente y al fondo la Casa de Campo, las vistas son espectaculares, que maravilla ese gran pulmón verde que  se adentra a las puertas de Madrid. El sol ya empieza a alcázar su altura máxima,  miro el reloj  ya es el midio día,  cruzo la Plaza de  Oriente, y llego a las estatuas de los Reyes Godos (fotos: 18-19), echo una foto a Vamwa, y pronto llego a la Iglesia de Santiago.

Foto 18 
Foto 19


A las 13, 30 horas llegué a la Iglesia de Santiago, situada en la Plazueza de Santaigo,  un lugar muy tranquilo y muy acogedor,  muy próximo al café de oriente. Me santiguo y paso dentro, en ese momento se está celebrando una misa, pongo mi movil en silencio y me siento en un banco, y rezo un padre nuestro, y le pido a Jesús de Nazaret, que me de fuerza para llegar a Santiago.  Durante el ritual de la paz, intercambié la paz con una señora que no conocía  de  nada y con la que no tenía ningún tipo de enemistad. Tras bendecir el pan y el vino, el cura empezó  a repartir la comunión, no suelo comulgar pero en esta ocasión si lo hice en conciencia. Tras finalizar la misa me entrevisté con el cura y le pedí que me sellara la credencial, me deseó buen camino y continué, (fotos: 20-21).



Foto 20
Foto 21

Miro mi reloj, y marca las 14, 00 horas, el sol calienta casi hasta quemar, atrás dejo la Iglesia de Santiago,  pero todavía tengo que llegar a la Plaza de Castilla, eso significa casi cruzar Madrid de Sur a Norte. Cruzo la Calle Arenal, llego a la Plaza de Santo Domingo y empiezo a caminar por la calle de San Bernardo, poso frete al Ministerio de Justicia, por estas fechas el Ministro actuar es Ruiz Galardón, pronto llego a la altura del Paraninfo de la Complutense, la fachada y puerta de entrada es espectacular, (fotos: 22-23).


Foto 22

Continuo San Bernardo arriba, a la derecha el barrio de Manuela Malasaña, al recuerdo me viene mi época de patrullero del 091 por este barrio en pleno Distrito de Centro, allá  por años 1980-1983, eran tiempos difíciles, en General Franco hacia  poco que había fallecido,  atrás había quedado la Ley para la Reforma Política, del Presidente Suárez, la Constitución de 1978, a penas tenia unos años, y Felipe González, Alfonso Guerra,  Manuel Fraga,  y Santiago Carrillo, estaban en plena actualidad, en otro momento me vino a la mente, que al día siguiente, del intento de golpe de Estado de Tejero y Milán del Box, en turno de tarde  me tocó patrullar por  Barrio de Malasaña, recuerdo que fue una tarde tranquila. Abstraído  en otros tiempos, de repente me di cuenta que estaba junto a la Glorieta Ruiz Jiménez, y al inicio de  calle Bravo Murillo, fotos 23-24).



foto 23


foto 24


La calle Bravo Murillo me llevará hasta la Plaza de Castilla, pronto llego a la Glorieta de Quevedo, son las 14,30 horas y en la calle ya se observa poca gente. Se me acercan tres chicas, y me comentan que están de visita en Madrid, y que han comprado un billete de metro de diez viajes, le quedan tres y me lo ofrecen, tal vez, al verme con mi macuto al hombro me confundieron con un turista, se lo acepte muy agradecido, (fotos 25-26).  


Fotos 25




Fotos 26 
                               
Que grande es Madrid, medito sobre ello, todavía me falta un trecho para llegar a Plaza de Castilla, el cansancio se apodera de mi, me siento en un banco y saco un bollo de pan de higo, el pan de higo me está dando la vida, pues es alimento rico en vitaminas  que pronto entra en vena, me echo un trago de agua y continuo el camino. Llego al punto donde Bravo Murillo cruza entre las calles Cea Bermúdez y José Abascal. Observo junto a las instalaciones del Canal de Isabel II, la estatua de Bravo Murillo (foto: 27), es éste un tipo con historia, nació 1803, en Fregenal de la Sierra (Badajoz). Fue Ministro de: Gracia y Justicia; de Hacienda, y de Obras Publicas, y Presidente del Senado, él dio inicio al las obras del Canal de Isabel II, que en abastece a Madrid de agua, se puede decir si ambages que fue un político de raza.

Foto 27    
Después de meditar un rato, sobre Bravo Murillo, y su obra,  llegué a una conclusión, sin duda debió ser mejor político que los actuales. Continuo macuto al hombro, y pronto llego a la Glorieta de Cuatro Caminos. Esta glorieta ahora es espectacular, creo que fue el Alcalde Tierno Galván, el que tomo la decisión de desmontar el escaletri,  sin duda una decisión acertada; un entarimado de cemento, que representó el símbolo de una ciudad moderna allá por años 1970. fotos: 28-29.

Foto 28

Foto 29

Tras contemplar durante un rato la Glorieta de Cuatro caminos, miro mi reloj, son ya las 14,43 horas, y todavía queda un trecho para llegar a la Plaza de Castilla, cruzo la calle Raimundo Fernando Villaverde, y continúo por la Calle Bravo Murillo. Tras unos minutos entro de lleno en el distrito de Tetuán, por un momento pienso que no estoy en España, aquí el índice de población extranjera se dispara, los hay de todas las razas y países, pero sobre doto marroquí, sudamericanos, chinos, indus, etc., pienso para mi, este es un barrio multirracial, lo importante sigo pensando es que haya buena convivencia, y se respeten las normas mas elementales de convivencia y urbanidad, que mal da de donde se cada cual, ello es lo de menos si aspiramos a un mundo sin fronteras, foto 30.


Foto 30

Abstraído en mi meditación sobre lo maravilloso que seria un mundo sin fronteras, de repente me dio cuenta que ya se divisan las torres inclinadas de la Plaza de Castilla, y el obelisco, de 93 metros de altura, que Caja Madrid donó a la ciudad de Madrid, con ocasión de su tercer centenario,  la moral se me sube por la nubes,  la primera etapa del Camino de Santiago (Leganes-Plaza de Castilla), ya prácticamente se puede decir que está conseguida, es algo que casi se toca con la mano.



A poco metros ya de mi destino final, una señora me entrega una octavilla, donde se ofrecen menús a 4,95 €, pero no tengo la sensación de hambre, estoy sediento y  necesito tomar algo fresco. Por fin llego a las torres inclinadas de la Plaza de Castilla, (fotos: 34-355), son las 15,35 horas, grito para mis adentros “misión cumplida”, no ha sido un día más, sino un día de los que marcan historia en nuestra vida.  Antes  de coger el metro con dirección a Leganes,  observo la primera flecha amarilla del Camino de Santiago desde Madrid,  pintada en una farola, concretamente a la altura del Paseo de la Castellana Nº 193. La etapa (Leganes-Plaza de Castilla), ha sido mi particular etapa, pues el camino para mi empieza en la puerta de mi casa. Sólo me queda que me sellen la credencial, tras dos o tres intentos fallidos me las sellan en el Asador de Aranda. Fin de la primera etapa, fotos (31-32).


Foto 31



Madrid, a 1 de Julio de 2012                                               


Autor: Dimas Peláez Navero


(Cortijero, andaluz y rociero)